20 feb. 2012


Que me dejen en paz. Que quiero volar. Quiero abrir mis alas para irme lejos de aquí. Que no me digan quien son. Que no me digan que tengo que hacer. Ya lo se. Que no finjan que me conocen, que no tienen ni idea de quien soy, de como soy, de lo que voy a ser. No se conocen ellos mismos. No me conozco ni yo. Aun me queda mucho que descubrir, mucho por ver, mucho por soñar. Abrir las alas y echar a volar. Que no funciono con pilas. Que no me voy a cansar. Ir donde me lleve el viento, buscar mi lugar. Un lugar donde pueda estar sin agobios, sin interrogatorios. Hacer las cosas a mi modo, a mi tiempo y a mi gusto. No quiero dibujar mis sueños en un papel, quiero vivirlos y que se hagan realidad. Y no vais a conseguir que cambie de idea. Hay algo dentro de mi, un pequeño duendecillo que corretea por mi estómago, que me susurra al oído que aún no ha llegado mi momento pero que pronto lo hará. Y entonces, todos esos que ahora mismo me dicen "NO", no puedes hacerlo, no debes hacerlo, no debes tenerlo, no puedes quererlo, no puedes quererle... no te quiero... todos vosotros os arrepentiréis de vuestras palabras. Que dicen que la venganza se sirve fría, pero no es venganza lo que busco. Solo cumplir mis sueños y estampároslos en las narices, hacer una pancarta gigante y colgarla delante de vuestra casa, vuestra oficina o vuestro gimnasio, una pancarta que diga con letras grandes y rojas "LO CONSEGUÍ".