1 mar. 2012

recuerdos de un tiempo en el que el paraiso era mi hogar



Recuerdos y sueños se mezclan en mi mente, me confunden y me engañan. Todo es culpa del buen tiempo. Es culpa del sol. Sol caprichoso que te escondes cuando mas te necesito, me dejas perdida entre dudas y mentiras sin un rayo de luz que me deje verle. Me vuelves adicta. Salto de la cama esquivando sabanas y zapatos para ver si has salido esta mañana. Como una drogadicta me paso noches en vela buscandote por los rincones más oscuros de Madrid. Porque verte significa libertad. Verte significa vida. Verte significa soñar el mejor de mis sueños. Verte significa recordar todas las cosas que me han ocurrido gracias a ti, que mirabas desde alli arriba como me caía y volvía a levantar. No te vayas. Que si te vas no soy nada. Si te vas me pierdo y me hundo. Se me olvida como nadar, como respirar. Es muy simple lo que pido, solo que no me dejes otra vez. Pero te conozco, mejor de lo que te conoces tu mismo. Se que te irás. Que no estás aquí por mi. Que no recuerdas mi nombre, no sabes quien soy. Estas aquí de paso, viviendo tu vida sin dejarme entrar. Siendo feliz sin necesitarme para nada. Eso duele. Duele más que un eclipse solar, que un día oscurecido por nubes de tormenta. Pero no me importa. Me conformo con poco. Verte sonreir es todo lo que necesito para respirar.