17 may. 2014

Un anuncio y volvemos


El tiempo pasa demasiado rápido cuando menos lo necesitas. Prisionera de una silla ves cómo pasa de largo la luz por tu ventana mientras sigues atrapada en un mar de líneas. Después de tres semanas de noches sin sueños y varias horas de párpados cerrados, todo se convierte en un espejismo que quieres no recordar.