8 oct. 2012

Tan lejos y tan cerca al mismo tiempo


Escuchando Quique Gonzalez extraño esos días en los que corríamos por Madrid en busca de aventuras de noche que contar. Conversaciones en clave en la cafetería porque los nervios nos impedían esperar a mañana. Pasar de cero a cien con una mirada cómplice. Una falsa identidad escondida en un vestido de noche. Llantos en silencio acompañados de cerezas y cocacola Pasar noches en vela en las que un sofá se transforma en escenario y cantas con un bote de champú. Cuando eramos las reinas del lugar por accidente... Cuando sobraban las palabras... Cuando eramos superhermanas...