Cuando menos te conviene las cosas se ponen difíciles y el camino peligroso,. Cuanto más miedo tienes de perderte más grande es el laberinto de calles de tu ciudad. Te das cuenta de que nada es lo que parece y todo es más complicado de lo que creías. Ojos teñidos de negro y dedos que lloran cansados de arañar los muros que un día imaginaste fáciles de saltar.